Por qué merece la pena
- Un enclave único: el edificio del antiguo Real Club Náutico, con forma de barco, a la entrada del puerto y con la bahía delante.
- Doble concepto: coctelería con copas de autor al atardecer que se convierte en discoteca a partir de medianoche.
- Terraza acristalada sobre el mar y salas que se adaptan al tipo de noche, con reservados y servicio VIP.
- Programación de música —house, dance, funk, sonidos latinos— con DJ residentes y artistas invitados como Claptone o Deborah de Luca.
Un barco varado en la bahía
El GU ocupa uno de los edificios más reconocibles de la fachada marítima de Donostia: la antigua sede del Real Club Náutico, una construcción racionalista con forma de barco asomada a la entrada del puerto y a la bahía de la Concha. Su sala diáfana, con grandes cristaleras y una terraza sobre el agua, es de esos sitios que ya merecen la visita solo por el continente.
La propuesta juega con las horas: al caer la tarde funciona como coctelería, con una barra de copas cuidada y buena música para el atardecer frente al mar. Pasada la medianoche, retiran las mesas, bajan las luces y el local se transforma en discoteca, con pista, cabina de DJ y reservados.
Música, DJ y noches de Semana Grande
La música es uno de sus pilares: programan house, dance, funk y sonidos latinos, con DJ residentes y sesiones de artistas invitados de renombre —por su cabina han pasado nombres como Claptone o Deborah de Luca— y fiestas temáticas que van cambiando cada mes.
En plena Aste Nagusia es un plan perfecto para empezar la noche con una copa con vistas y acabar bailando de madrugada, a un paseo de la Parte Vieja y de la bahía. Las noches fuertes son de jueves a sábado; conviene consultar agenda, horarios y reservas en su web oficial, especialmente en fiestas.