Por qué merece la pena
- Asador vasco de siempre: cerca de medio siglo de historia y cocina de familia, hoy en la tercera generación.
- La parrilla como seña de identidad: carnes y pescados a la brasa, como el rodaballo entero.
- Fuerte en producto de mar, con vivero propio y el txangurro (centollo) como plato estrella.
- Una villa con jardín y terraza en Ategorrieta, con aparcamiento propio, lejos del ajetreo del centro.
De sidrería a asador de referencia
La historia de Saltxipi empezó en una sidrería con huerta propia y fue creciendo cuando la familia descubrió las brasas y la convirtió en restaurante. Ese origen sigue marcando la casa: producto de calidad, cocinado preciso y trato cercano. Fuerte en parrilla —el rodaballo a la brasa es un clásico— y en recetas de siempre como el txangurro al horno o la sopa de pescado.
El marisco y el pescado son protagonistas y se mantienen frescos en el vivero propio del restaurante, con el centollo como bandera: en ensalada, en crema, al horno o cocido.
Comer con calma en Semana Grande
Frente a las barras abarrotadas del centro, Saltxipi propone lo contrario: sentarse a la mesa en una villa con jardín, con espacio y tranquilidad, para una comida seria en plena Aste Nagusia. Tiene aparcamiento propio, un plus en fiestas. Conviene reservar, sobre todo en los días grandes.