Por qué merece la pena
- La heladería más antigua de Donostia: casi 90 años de historia, con una tradición familiar heladera que viene de Longarone (Italia) y arraigó en la ciudad en 1935.
- Obrador propio: elaboran su helado de forma 100% artesanal y natural —cientos de kilos de masa heladera para surtir a todas sus tiendas—, con recetas de familia y leche de los caseríos de Igeldo como ingrediente base (salvo en los sorbetes).
- 48 sabores de helado, además de batidos, granizados y sorbetes; el de café es el gran clásico de la casa.
- 7 heladerías repartidas por la ciudad, varias muy cerca de la bahía y del paseo, para coger el helado de camino a ver los fuegos.
- Además de las tiendas, tienda online con reparto a domicilio, bonos y app móvil (iOS y Android).
Casi un siglo endulzando la Semana Grande
La tradición heladera de los Arnoldo viene de Longarone (Italia), en la región del Véneto, considerada cuna del helado artesano, y arraigó definitivamente en Donostia en 1935. Desde 1948 tienen su casa en la calle Garibai 2, y son, con casi noventa años a sus espaldas, la heladería más antigua de la ciudad.
Siguen fieles a un proceso cien por cien artesanal y a algo poco habitual: elaboran todo su helado en obrador propio. Cientos de kilos de masa heladera salen de sus instalaciones para surtir a todas sus tiendas, lo que les permite garantizar un producto 100% natural y la misma calidad en cada cucurucho. Todo, con las fórmulas de la familia y la leche de los caseríos de Igeldo como ingrediente de cabecera; un oficio que se transmite de generación en generación y que les ha valido reconocimientos como el Solete de la Guía Repsol.
48 sabores (y el café manda)
La carta reúne unos 48 sabores de helado, a los que se suman batidos, granizados y sorbetes. Los primeros que llegaron a Arnoldo fueron clásicos como el chocolate, la avellana, el Tutti Frutti, la fresa, el mantecado, el limón y el café.
Precisamente el de café es el sabor estrella y el más pedido, seguido de otros favoritos como el limón, el yogur, la avellana, el pistacho o el chocolate. Si dudas, el de café es la apuesta segura de la casa.
El helado y los fuegos, un plan redondo
Durante la Semana Grande, la estampa se repite noche tras noche: familias y cuadrillas con su cucurucho de Arnoldo buscando sitio en el paseo de la Concha, el Paseo Nuevo o la playa para ver el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales. Con 7 heladerías repartidas por Donostia —varias muy cerca del puerto y de la bahía—, es fácil coger el helado de camino.
Y si te pilla lejos o prefieres llevártelo a casa, tienen tienda online con reparto a domicilio, bonos y app móvil. Para rematar el plan, echa un vistazo a nuestra guía de cómo y dónde ver los fuegos: un buen sitio y un helado de Arnoldo es, probablemente, la forma más donostiarra de vivir la Aste Nagusia.