Por qué merece la pena
- Vivero propio: el marisco se mantiene vivo hasta el servicio y se cocina en el momento.
- Marisco cocido en agua de mar o a la plancha: bogavante, nécora, centollo, cigalas, ostras, almejas, berberechos…
- Clásicos donostiarras como el txangurro a la donostiarra y un arroz con bogavante muy celebrado.
- En el Antiguo, con comedor y salones privados, lejos del bullicio de la Parte Vieja.
Del vivero a la mesa
En Abakando el marisco manda. Su vivero propio permite tenerlo vivo hasta el momento del servicio y cocinarlo al punto, respetando el sabor natural del producto: cocido en agua de mar o hecho a la plancha. Bogavantes, nécoras, centollos, cigalas, ostras, almejas, berberechos y bígaros conviven con pescados frescos, verduras de temporada y arroces personalizables.
La cocina se completa con clásicos donostiarras como el txangurro a la donostiarra y con un arroz con bogavante que es de los platos más pedidos de la casa.
Una comida de marisco en plena fiesta
Durante la Semana Grande, darse un homenaje de marisco con calma, en un comedor tranquilo del Antiguo y lejos del ajetreo del centro, es un plan redondo. Cuenta también con salones privados para comidas de grupo. Conviene reservar en los días grandes de fiesta.