Por qué merece la pena
- Cocina vasca de mercado con producto de temporada, reconocida por la Guía Michelin.
- Al frente, el chef Iñigo Peña, con oficio curtido en casas como Arzak, Martín Berasategui o Mugaritz.
- Uno de los primeros restaurantes de la ciudad con cocina en horario continuo: comer o cenar a la hora que quieras.
- Ubicación céntrica junto a la catedral del Buen Pastor, a un paseo de la Concha y de la Parte Vieja.
Producto de temporada, sin alardes
La propuesta de Narru es sencilla de contar y difícil de bordar: buen producto vasco, de temporada y de proximidad, tratado con respeto y con la brasa como aliada. La carta combina un espacio informal de pintxos y raciones con un comedor de mantel donde caben las medias raciones y un menú degustación para dejarse llevar.
Detrás está Iñigo Peña, un cocinero donostiarra formado en algunas de las mejores casas del País Vasco —Arzak, Martín Berasategui, Mugaritz, Arbelaitz—, que ha llevado ese oficio a una cocina de hotel reinventada, cercana y con producto de primera.
El comodín perfecto para los días de fiesta
En Semana Grande, con la ciudad a rebosar y los horarios patas arriba, el horario continuo de Narru es oro: se puede comer tarde tras los actos de la mañana o cenar pronto antes de bajar a la bahía a ver los fuegos artificiales. Está en pleno centro, así que encaja en cualquier plan del día. Conviene reservar en las fechas grandes.