Por qué merece la pena
- El edificio más emblemático de la playa de la Concha, heredero del balneario de la Belle Époque, con los pies literalmente en la arena.
- Uno de los grandes centros de talasoterapia de Europa: circuito de agua de mar templada, chorros, camas de burbujas, jacuzzi, baño de vapor marino y saunas frente a la bahía.
- Dos espacios gastronómicos: el Café de la Concha —café, terraza y copas sobre la arena— y el Restaurante La Perla, de cocina de raíz vasca, ambos con la bahía delante.
- Varios planes en un mismo edificio: desconectar en el agua salada y disfrutar de la mesa o la terraza, a un paso del bullicio de la Aste Nagusia pero con el sosiego del oleaje.
Un símbolo de la Concha desde la Belle Époque
El edificio de La Perla hunde sus raíces en la Belle Époque donostiarra, cuando la reina María Cristina convirtió San Sebastián en corte de verano y los baños de mar de la Concha atrajeron a la aristocracia europea. Del primer barracón de madera —"La Perla del Océano"— se pasó en 1912 a un balneario que la prensa de la época llegó a describir como uno de los más hermosos del mundo.
Reconstruido y ampliado con los años, hoy sigue en el mismo sitio y con el mismo espíritu: un lugar para cuidarse frente al mar. Su estampa blanca, con la histórica barandilla de la Concha y el Cantábrico rompiendo a sus pies, es una de las postales más reconocibles de la ciudad.
Talasoterapia: el mar, dentro
El corazón de La Perla es su centro de talasoterapia, uno de los mayores y mejores centros urbanos de Europa. Su circuito aprovecha las propiedades del agua de mar templada en un recorrido de piscinas con chorros, camas de burbujas, jacuzzi, baño de vapor marino, saunas y zona de contraste frío-calor, con una zona de descanso asomada a la bahía.
Además del circuito, ofrece spa, gimnasio y tratamientos de fisioterapia, masaje, belleza y salud. Flotar en agua salada mirando la Concha es, probablemente, la mejor forma de desconectar del ajetreo de la Aste Nagusia. Los horarios y las tarifas cambian según la temporada y las sesiones se llenan en fiestas: conviene reservar con antelación en la web oficial.
El Café de la Concha y el Restaurante La Perla
La parte gastronómica del edificio se reparte en dos espacios. El Café de la Concha es el bar-cafetería con terrazas sobre la arena: el sitio para un café, un vermú, un pintxo o una copa al atardecer, en una de las terrazas más apetecibles de Donostia. El Restaurante La Perla, más formal, propone una cocina de raíz vasca y producto de temporada en un comedor acristalado asomado a la bahía, con un menú del día muy recomendable.
En ambos, la Concha es el telón de fondo. Durante la Semana Grande son un remanso a un paso del paseo: en los días grandes conviene reservar mesa, sobre todo en la terraza.