Una villa señorial de finales del siglo XIX rodeada de jardín, restaurada como hotel boutique con encanto en el barrio de Ategorrieta, a pocos minutos del centro. Ambiente tranquilo, elegante y personal, lejos del bullicio.
Perfecto para quienes buscan una base serena para vivir la Semana Grande con calma y volver a un refugio con carácter tras un día de fiesta.