Un bodegón clásico en la calle Fermín Calbetón, en pleno casco antiguo, donde se cocina la cocina vasca de siempre con producto de temporada y un punto de sofisticación. Por sus fogones pasó de joven Martín Berasategui.
Ideal para sentarse a comer bien, con mantel, sin salir del ambiente de la Parte Vieja durante las fiestas.