Heladería Arnoldo es una institución donostiarra: una familia de heladeros de Longarone (Italia) que se instaló en Donostia en 1935 y, desde 1948, tiene su sede en la calle Garibai 2. Casi un siglo después, sus helados siguen elaborándose de forma 100% artesanal, con recetas de familia y la leche de los caseríos de Igeldo.
Su gran seña de identidad es el obrador propio: no compran el helado hecho, sino que elaboran cientos de kilos de masa heladera en sus propias instalaciones para surtir a todas sus tiendas. Ese control de principio a fin es lo que les permite garantizar un helado 100% natural y la misma calidad en cada mostrador.
Tienen unos 48 sabores —el de café es el gran clásico— y para muchos donostiarras (nosotros incluidos) son los mejores helados de la ciudad. En Semana Grande, coger un cucurucho y bajar a la bahía a ver los fuegos es una de esas tradiciones que saben a verano. Lo contamos en nuestras Experiencias recomendadas.