Un café-restaurante histórico y muy querido, nacido como ambigú del antiguo Teatro Dindurra (hoy Teatro Jovellanos), con una terraza estupenda sobre el frondoso Paseo de Begoña. Sobrevivió a los bombardeos que destruyeron el teatro y conservó su nombre.
Parada clásica para un café, un vermú o una pausa a cualquier hora, en pleno centro y muy animado durante la Semana Grande.