Un hotel de cuatro estrellas en primera línea de la playa de San Lorenzo, con la mayoría de sus habitaciones asomadas al Cantábrico y desayuno con vistas al arenal. A un paso del recinto ferial y de El Molinón.
Ubicación inmejorable para vivir el ambiente del Muro durante la Semana Grande, con la playa a los pies y el centro y Cimadevilla a un corto paseo.